Caries de biberón
La
primera causa de caries en los bebés es la denominada caries de biberón.
La caries puede aparecer desde que sale el primer diente.
La primera señal apreciativa de que su bebé pueda tener caries de biberón, son
unas manchitas blancas que suelen aparecer principalmente en los incisivos
superiores.
Los
niños a los que les permiten estar todo el día con el biberón, los que se lo
llevan a la cama, o los que disfrutan del chupón endulzado en miel, azúcar… son
los más afectados. Si el niño está constantemente tomando biberón o se le deja
por la noche porque es la única manera de que se quede dormido, el azúcar se
queda en los dientes y entonces las bacterias que habitualmente residen en la
boca, convierten el azúcar en ácido; de igual manera los residuos de leche se
descomponen, provocando un ambiente ácido;
Este
ácido va disolviendo gradualmente el esmalte, que en el caso de los dientes de
leche, son de una densidad inferior a una cáscara de huevo, y es ahí donde
empieza a establecerse la caries.
La
leche materna en sí misma es el alimento más saludable para los dientes de los
bebés, a toda hora, ya que tiende a disminuir el crecimiento bacteriano y la
producción de ácido. Sin embargo, cuando la leche materna se alterna con
alimentos azucarados debemos tomar en cuenta los siguientes cuidados:
Es
recomendable no dejar el biberón al pequeño como un juguete y que lo tenga
consigo todo el día.
Retire
el biberón o suspenda la alimentación cuando el niño se quede dormido y si
tiene este hábito; Prepárele el último biberón solo con agua, pues no causa
daño a los dientes y servirá, además de cómo un enjuague de su boca, para que
el niño deje un poco de lado el biberón, pues no es tan sabroso como un biberón
de leche.
A
partir de los seis meses, empiece a darle de beber en un vasito y lo va
intercalando con el biberón. Su hijo no va a dejar el biberón voluntariamente,
y así tendrá menos dependencia del biberón.
Después
de cada toma y de vez en cuando, entre horas, limpie las encías de su hijo con una
gasita o pañito con agua, pero si ya tiene todos los dientes, puede emplear un
cepillo de dientes adecuado a su edad.
Si
ve que su bebé tiene esas manchitas blancas o le cambia la tonalidad de los
dientes visite a su Odontólogo familiar o a su Odontopediatra, detectar este
problema a tiempo, puede prevenir futuros problemas odontológicos.
